no le saca la vuelta a la ley

La historia de Fiji: “Nuestra casa, nuestra gente”

COP23: una isla refleja el futuro de un planeta.

Publicado: 2017-11-10

(Desde Bonn, Alemania) 

Mientras en Bonn (Alemania), en el marco de la cumbre climática COP23, 197 países se sientan a discutir sobre el futuro del planeta, en otras partes del mundo hay personas que ya están viviendo el cambio climático (CC) porque para ellos esto es la realidad del día a día, tal como se ha evidenciado en el 2017 a través de los recientes eventos climáticos extremos que han traído consigo daños y pérdidas, tanto humanas como materiales a nivel mundial. Por ejemplo, para Catalina* (11), quien vive en la segunda isla más grande de Fiji, el incremento del nivel del mar es difícil de pasar desapercibido.

“Si el clima cambia inesperadamente, esto puede llegar a la altura de mi rodilla y pasar esta casa. Yo no sé qué haré si esta casa es destruida, yo no sé a dónde iremos”. Catalina.

En su isla, el suelo es inusualmente suave, hay huecos de cangrejos incluso en la zona donde están las casas, y los árboles como el banyan han perdido sus cimientos debido a la erosión de la costa. Además, cada vez se ven menos tortugas debajo del agua y hay menos peces para pesca de subsistencia. Por otro lado, las inundaciones son ya algo normal.

La historia de Catalina es una de muchas historias que han sido compartidas por Fiji a través del programa 'Nuestra gente, nuestro hogar', lanzado en la COP23. Es una de las muchas iniciativas presentadas por ese gobierno durante la conferencia. 

¿Por qué Fiji?

La república de Fiji está ubicada a cerca de 2000 kilómetros al noreste de Nueva Zelanda y tiene una población de alrededor de 900 000 habitantes. La población está distribuida en alrededor de 110 de las 330 islas que conforman Fiji. Asimismo, Fiji es el hub del Pacífico en soporte para el desarrollo, ya que a través de este país, la asistencia para el desarrollo es facilitada para toda la región. Al igual que otras islas del Pacífico, esta se ha visto severamente afectada por eventos extremos como sequías, inundaciones, huracanes, incremento del nivel del mar y presión sobre el recurso hídrico, lo cual amenaza gravemente su salud, ambiente y economía.

“Para este siglo se pronostica que los niveles del mar en las costas de Fiji se incrementarán significativamente. La mayor parte de los modelos globales sugieren un incremento de 17-38 cm para el 2065 y de 26-82cm para el 2100”.Fuente: www.ourhomeourpeople.com                                            

¿El rol de Fiji como organizador de la COP23?

Fiji ha asumido la presidencia de la COP23 (Perú la lideró en 2014). Sin embargo, la conferencia tiene lugar en Bonn. Si bien el clima y las condiciones de Alemania distan mucho de la realidad que se vive en Fiji, por motivos organizacionales se decidió llevar a cabo una cumbre del clima en cooperación de ambos países.

Así Fiji se ha convertido en la primera pequeña isla organizando un evento de esta magnitud. La respuesta es simple. Fiji es parte del llamado grupo negociador “Alianza de pequeñas islas estado” (AOSIS), un grupo de islas y naciones costeras que son las más vulnerables a nivel mundial frente a los efectos del CC. Los daños y pérdidas que enfrentan y continuarán enfrentando son irreversibles, por lo que la situación que enfrentan inspiró inicialmente la respuesta de la comunidad internacional.

La cumbre del clima. ¿El clima se negocia?

Como se mencionó antes, Fiji ha lanzado la iniciativa 'Nuestra gente, nuestro hogar' la cual cuenta historias reales como la de Catalina, con el objetivo de crear conciencia y a la vez un llamado de “urgencia” al mundo entero.

La COP23 es la respuesta a este llamado de urgencia. En este momento en Bonn, se está preparando la mesa para la segunda semana de negociaciones y si bien en el 2015 se firmó el acuerdo mundial del clima (Acuerdo de París), quedó pendiente establecer las reglas del juego para que este documento se vuelva realidad lo más pronto posible. En otras palabras, cuanto más se deberían comprometer los países para reducir sus emisiones de efecto invernadero y así terminar con la era de los combustibles fósiles. Todo esto antes de sufrir impactos irreversibles como los que vive actualmente Fiji.

En la mesa de negociación, se discute si es que mañana en un “futuro” podremos seguir disfrutando de nuestra gente y tendremos la confianza de saber que nuestro hogar seguirá siendo nuestro hogar mañana, donde ahí nos espera "nuestra gente”.  


*El nombre ha sido cambiado


Escrito por

Vanessa Bolivar Paypay

Ingeniero ambiental especialista en producción limpia y tecnología ambiental. Blogger en temas de cambio climático y emprendimiento verde.


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